¿Las uñas se te rompen pese a que lleves una alimentación saludable, te hidratas, usas crema y las cuidas a diario? Bien, las uñas se rompen cuando su estructura interna se debilita; ya sea por factores externos, es decir todo lo que haces con tus manos a diario, o sea por factores internos, en otras palabras, aquellas carencias nutricionales que impiden que la uña se forme y crezca correctamente.
Antes de entrar en el tema, saber cuáles son las causas más comunes de por que se rompen las uñas:
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Factores externos |
Factores internos |
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Contacto frecuente con agua y detergentes |
Déficit de biotina (vitamina B7 y otras vitaminas del grupo B) |
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Uso excesivo de esmalte o quitaesmalte con acetona |
Falta de hierro o anemia |
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Manipulación mecánica: morder, rascar, golpear |
Déficit de zinc |
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Exposición al frío y cambios bruscos de temperatura |
Niveles bajos de vitamina D, deficiencia de L-cisteína y calcio |
Causas y hábitos propios que debilitan las uñas
En muchas ocasiones el problema de que se rompan las uñas no está en lo que a nuestro cuerpo le hace falta, sino lo que hacemos en nuestro día a día y cuáles son nuestros hábitos, que de forma involuntaria, sometemos a nuestras uñas.
Que nuestras manos estén constantemente mojadas o bajo el agua
El agua, junto con jabones o detergentes, lo que hace es deshidratar la queratina. Es decir, la proteína que forma la uña.
Si en tu día a día estás constantemente limpiando o fregando la vajilla o ropa, o simplemente tienes las manos mojadas durante largos ratos a lo largo del día, la uña se vuelve más porosa y pierde su elasticidad natural.
¿Cuál es el resultado? Se rompen, y con mayor facilidad y se rompen con facilidad.
Usar un quitaesmalte con acetona
La acetona es uno de los mayores enemigos de las uñas y habitualmente los productos más comerciales (y que tenemos más a mano) la llevan.
Cuando te quitas el esmalte con este tipo de producto lo que haces es arrastrar y eliminar los aceites naturales que protegen la lámina ungueal, la uña, y tambíen la piel de alrededor.
¿Consecuencia? Se quedará seca y propensa a partirse.
Para evitar esto, es tan simple como usar quitaesmaltes sin acetona y no abusar de los cambios de esmalte frecuentes, o mejor dicho, no estar constantemente cambiando un esmalte de uñas por otro.
Morderse las uñas
Otro hábito, que es más común de lo que parece, es morderse o bien rascarse/arrancarse las uñas. Esto altera la estructura de la lámina y daña la matriz ungueal (la zona donde nace la uña), haciendo que éstas crezcan con irregularidades y se rompan con más facilidad.
El frío y los cambios de temperatura
Con el frío y durante el invierno, la uña pierde humedad más rápidamente. Y es que los cambios bruscos de temperatura, es decir, pasar del frío exterior al calor interior, o usar agua muy caliente para lavarse las manos, afecta a la hidratación de las uñas y las hacen más vulnerables.
Factores nutricionales: lo que comes también importa
Las uñas son otra de las partes que tiene nuestro cuerpo y también son un tejido vivo que necesitan “materia prima” (nutrientes) para que crezcan y se desarrollen correctamente sin partirse.
En el momento que esta “materia prima” escasea, bien sea por que la dieta que se sigue no aporta los nutrientes necesarios o por que no los absorbe bien.
Déficit de biotina (vitamina B7 y otras vitaminas del grupo B)
La biotina (vitamina B7) es el nutriente que más está vinculado a la salud de las uñas. Participa en el proceso para la síntesis de queratina y, cuando escasea, las uñas se vuelven finas, frágiles y propensas a partirse.
Para aportar ese plus de vitamina B7, los encontrarás en huevos, frutos secos y legumbres.
Falta de hierro
El hierro es fundamental para transportar oxígeno a las células, incluidas las del lecho ungueal.
Tener la ferritina baja o una anemia leve pueden manifestarse precisamente en las uñas:
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Las uñas se rompen.
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Presentan crestas verticales.
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Tienen forma cóncava (en cuchara, lo que se denomina coiloniquia).
Esto también puede dar respuesta a ¿por qué las uñas se rompen verticalmente? En parte sí. Si tus uñas se rompen verticalmente de forma habitual, vale la pena revisar tus niveles de hierro.
Déficit de zinc
El zinc influye en la división celular y en la formación de la proteína estructural de la uña. En el caso de estar en déficit, lo sabrás por las manchas blancas que salen en las uñas, la fragilidad y crecimiento lento de las mismas.
Aquí entra en juego la alimentación. En las dietas occidentales a menudo no cubren las necesidades necesarias para absorber este mineral.
Vitamina D y calcio bajos
Aunque solemos asociarlos con los huesos, tanto la vitamina D como el calcio influyen en la dureza y el crecimiento de las uñas. Una falta sostenida puede traducirse en uñas débiles que se doblan o parten con facilidad.
Deficiencia de L-Cisteína
La L-cisteína es un aminoácido fundamental en el cuerpo, pues representa uno de los componentes principales de la queratina dura que da forma a la lámina de la uña.
Los puentes de disulfuro que genera este aminoácido son los responsables directos de proporcionar rigidez, dureza y resistencia frente a los impactos mecánicos cotidianos.
Cuando existe una falta de este aminoácido en el organismo, la cohesión interna de las capas ungueales disminuye notablemente. Esto provoca que la superficie se vuelva mucho más blanda, flexible en exceso y propensa a descascarillarse, abriéndose en láminas ante cualquier roce mínimo.
¿Qué hacer si se rompen o parten las uñas?
Llegados a este punto, ya conocemos cuáles son las causas más comunes de por qué las uñas se parten o rompen. Y ahora llega la gran pregunta, ¿qué puedes hacer para remediarlo?
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Protege tus manos en el día a día. Para que no se rompan o partan tus uñas, usa guantes cuando friegues o limpies con productos químicos. Parece un consejo muy simple, pero marca una diferencia enorme a largo plazo.
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Cambia tu quitaesmalte. Usa productos que no lleven acetona. Tu lámina ungueal te lo agradecerá.
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Maximiza la hidratación. Aplica una crema de manos nutritiva después de lavártelas y antes de dormir. La urea y el aceite de argán son ingredientes especialmente eficaces para la hidratación profunda de la uña.
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Lleva las uñas cortas mientras se recuperan. Puede ser algo obvio, pero una uña corta, al tener menos superficie, está menos expuesta a impactos y se rompe con mucha menos frecuencia. Una vez que estén más fuertes, puedes dejártelas más largas.
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Revisa tu alimentación. Incorpora alimentos ricos en biotina (huevos, almendras), hierro (legumbres, carne roja magra, espinacas), zinc (semillas de calabaza, mariscos) y vitamina D (pescado azul, exposición solar moderada).
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Valora la suplementación. Cuando la dieta no es suficiente para cubrir las necesidades de estos nutrientes, habitual en épocas de estrés, embarazo, dietas restrictivas o envejecimiento, un suplemento específico.
En Solaray contamos con suplementos que te ayudarán a complementar esa falta de biotina, de zinc u otros nutrientes que están diseñados para el cuidado de las uñas.
Y recuerda que si el problema persiste o se agrava debes consultar con un profesional. Si tus uñas se rompen de forma severa y constante a pesar de cuidarlas, puede ser señal de una condición de salud que no se muestra y que conviene valorar con un médico o dermatólogo.
Las uñas son mucho más que estética, son un reflejo de lo que ocurre dentro de tu cuerpo. Con los hábitos adecuados y el apoyo nutricional correcto, recuperar uñas fuertes y sanas está mucho más cerca de lo que crees.